Este libro del escritor Humberto Méndez Charneco reúne cinco formas textuales (monólogo, memoria, narración, drama y prosa) en la compleja, siempre inconclusa y conflictiva, modalidad de la compilación. Como una preocupación que se esparce a través de toda su obra, los puertorriqueños no podemos ignorar que el colonialismo nos formó pueblo realengo. En este texto, el autor ha querido dar ejemplos de la metamorfosis de nuestra identidad puertorriqueña en su afán por estar y persistir.
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Familia, amistad, vejez
Se priva quien no bebe del pozo vecinal y por añadidura desmenuza trincayos en agua del manantial.
A veces siento estar ante casa de progenitores. Y río. Y lloro.
A mi edad, nada fácil subir numerosos peldaños de inclinadas escaleras del subway en Nueva York. ¡Oh, con qué frecuencia concibo regresar a simpleza bucólica de la colina! Nunca lo hago. ¿Cuánto más podré negociar insufribles escaleras no sé?
Reconsidero: allá no hay sistema eficaz de transportación pública; con todo, última batalla quiero dar allí y avienten cenizas en arroyo del cafetal de mis padres o en pozo de agua salobre en pastizal de mi abuela materna Germana Acevedo, allí donde arrojaron ropillas de Alma Iris, hermana mayor, prematuramente fenecida.
(Véase: Alma Iris Dispersión de partículas Formación de Fenotipos.)
Apenas puedo desplazarme ya; por momentos dudo alcanzaré plataforma. Hora temprana. Tren atiborrado.
Chica china me cedió asiento. ¡Sorprendente! En Nueva York orientales no son reputados por cortesanos.
(Las culturas milenarias son complejas: todo cambia, nada cambia.)
Deploro estragos en articulaciones; sobre todo, dificultad de caminar.
Temo pronto podría ser impedido en silla de ruedas, transportación reducida a autobuses y acaso taxis y carros públicos cuando costearlos pueda.
Humberto Méndez Charneco nació en Moca, Puerto Rico, en 1941 y, desde 1969, reside en Brooklyn, New York. Es abogado y escritor. Otros libros de su autoría son: La esperanza en el ayer de la colina, El sueño, Votivas al limbo, Sobre santos y locos, Los hijos de Itiba y Alma Iris.